Black out es un suceso ocurrido cuando una falla afecta al sistema intercomunicado de energía eléctrica causando un apagón escala nacional. Eso fue lo que vivimos ayer, dejándonos a oscura. Y volvió a ocurrir una falla en la telefonía celular, el efecto “año nuevo” como se le llama a la nula conectividad entre los celulares. Impresentable para el país que posee casi la misma cantidad de aparatos telefónicos como personas. Realmente es impresentable para cual quier país en le mundo que se jacte de ser una de las mayores potencias a nivel regional y que esta a (supuestamente) pocos años de salir del tercer mundo. Ha pasado una década de este siglo y aun siguen ocurriendo errores, fallas estúpidas que nos dejan sin luz e incomunicados. Algo francamente impensable para un Bradbury un Verne o un Burroughs. Y aún más, la humanidad sigue siendo tan primitiva como aquel Cromagnon que vivió en alguna caverna europea, calentándose las palmas de las manos frente a una fogata, sin saber absolutamente nada de nadie que no fuese su banda. Esa fue la situación de muchos para el terremoto (ya muy bien comentado por Daruma) y que perfectamente podría ocurrir en cualquier parte del mundo con algún tipo de catástrofe, sea terremoto u otro. Aun estamos total y absoluta merced de lo que disponga la naturaleza. Aun somos una especie más entre tantas, debajo de todo ese disfraz tecnológico, económico, social, de avances y de” progreso ”, de todas esas cosas que supuestamente nos separa del resto, seguimos siendo un homo sapiens, un primate que bajo de los árboles, se paró sobre sus patas traseras, creó tecnología, se mató entre si, se volvió egoísta y olvidó todo lo demás, y ahora ve y estudia ese pasado como si ya no fuésemos primates, que al menor apagón de luz corremos a escondernos en nuestras casas, buscando la protección de una vela, una linterna cualquier cosa que nos permita ver un poco.
Y es que volvemos a nuestros hogares a ver si logramos tener alguna comunicación con el resto de la humanidad, a través de una radio, un notebook, alguna noticia de cualquier parte para sentir que estamos conectado a esa realidad que nos han impuesto los medios de comunicación. La realidad actual reside en lo que sucede detrás de una pantalla de televisión, de computador, de un Ipod. La realidad dejo de ser lo que vemos inmediatamente a través de nuestros ojos, ahora tiene que ser mediada por un objeto y la persona que sale por esa pantalla logra crear una mentira en verdad si se lo propone y nosotros absorbemos esos como niños que son alimentados del pecho de su madre. Dejamos de ver hacia fuera de nuestras casas con un nuestros ojos, confiamos fervientemente en lo que dicen los medios, igual que un católico en su biblia, sin dudar, sin preguntarnos si lo que dijo es verdad, o si lo que dijo esconde un trasfondo. Nada de eso nos importa mientras nos tengan conectados con esa “realidad”. Todos tenemos Facebook, Twitter, un blog, Messenger, etc. Todos tenemos televisores, todos podemos ver noticias y lo peor, somos dependientes de ellos, de esa droga informativa, de esa cocaína televisiva. Con este terremoto nos dimos cuenta de quién es el que impone la verdad, quien está por sobre la familia, el individuo, sobre la realidad y son los medios de comunicación.
Copérnico fue el primero en tener una visión mediada por algún objeto, el telescopio, y desde entonces nadie ha visto con sus propios ojos la realidad. Son más de 500 años de ceguera. Definitivamente llegó la hora de abrir los ojos.
Arkadi manoslibres