Chile no existe

No es que no exista geográficamente, que no exista el país, la larga y angosta faja de tierra que va desde Arica hasta Punta Arenas y la Antártica. Es innegable de que Chile, como territorio existe. Pero no es así con el Chile nacional, con lo que algunos llaman, “nación chilena”. Y es necesario dejar claro este punto, debido a lo que ha ocurrido este año con los hermanos del pueblo mapuche, quienes exigen, como uno de los puntos fundamentales y principales, el reconocimiento por parte del Estado chileno de una nación mapuche autónoma. Las argumentaciones que se han dado, sobre todo por parte de los grupos conservadores, han sido de que, si se crea una nación independiente a la chilena, se produciría una “destrucción del país”, de una manera casi apocalíptica. Esta afirmación es incorrecta y probablemente se base en ideas decimonónicas y algunos intereses económicos. Pero lo que intento aquí es señalar que el actual Estado chileno se ha formado bajo el alero de la violencia, de la desigualdad, de la matanza y uno de los genocidios más atroces que se han producido en este país; se ha formado a través del olvido, de la desmemorización de todo un pueblo, a través de generaciones que se les ha obligado a olvidar sus verdaderas raíces. Este proceso no ha sido particular a Chile, sino que a toda república moderna. El olvido, como una forma de crear una historia oficial, es la práctica preferida por los Estados. Y es la que utilizó el Estado chileno en 1810, cuando la oligarquía chilena consiguió derrocar, de una forma antidemocrática al gobernador García Carrasco y así tener libre el camino para instaurar una república. Para esto se eliminaron, tanto de manera escrita (los documentos oficiales) como de manera concreta (a través de matanzas, de la educación obligatoria, etc.) las distintas naciones que existían hasta el momento, y que habían convivido de una manera muy estable. Que los documentos oficiales se hable de “chilenos”, es una manera de invisibilizar a los distintos pueblos (entre ellos el mapuche) y ponerlos bajo el alero de la “civilización” y del “progreso”, de la “verdad”. Pero hasta el año 1882, la nación mapuche tenía su autonomía y un territorio propio. Pero luego de la eufemísticamente llamada “pacificación” de Arauco, esas tierras pasaron a control del Estado chileno y, más precisamente, de un puñado de aristócratas que no dudaron en apuntar con sus armas al mapuche, robarles sus tierras o estafarlo. Fueron estas las formas por las cuales se consiguió anexionar estos territorios a Chile.
Otro punto importante es que en Chile el proceso de creación de un Estado se dio antes de la formación de una nación chilena. El estado por tanto tuvo que trabajar para formar, por distintos medios, (por la razón, o sea la educación, o por la fuerza) esta aceptación y asimilación por parte de la población de esta nueva nación. Es por eso que el pueblo mapuche ha surgido de esta invisibilización para exigir sus derechos durante tantos años violados. El problema principal, para los dueños de Chile no es que el pueblo mapuche exija sus justos derechos de autonomía y una nacionalidad propia reconocida, sino que los demás pueblos, como el rapa nui pueden y deben y van a exigir sus derechos también violados e invisibilizados durante tanto años. Es por esto, creo yo, que la oligarquía chilena tiene miedo de darle la autonomía al pueblo mapuche, ya que si lo hace, tendrá que recibir los reclamos de las diferentes etnias que existen en chile y que han sido sistemáticamente eliminados del espectro historiográfico nacional.

Arkadi manoslibres

El eficiente gobierno del Sr Piñera

La eficiencia que se muestra en La Moneda da risa. Ven una empresa quebrada, como la es el Transantiago, y un “panel de expertos” no encuentra nada mejor que subir las tarifas. Ya se demostró que con esta alza, una persona que gana el salario mínimo gasta sus escasos recursos en transportarse. Obviamente estas personas, que probablemente se compraron el cuento de que, los cambios que traía la derecha iban a ser mejores que los que implemento la Concerta y votaron por Piñera, ahora están un poco arrepentida. Esa cantidad de arrepentimiento es pasable. Tal vez racionalicen el alza como algo que tiene que suceder, un arreglo que “todos” tienen que pagar [todos es igual a personas de escaso recurso que es la que más usa el transporte publico, porque no trabaja dentro de un “panel de expertos” y por tanto no tiene un automóvil] Pero a esta alza se le suma la ridícula imagen que está proyectando el presidente. Algo así como una mala versión masculina de la querida “gordis”; intenta ser cercano, simpático, amoroso para así levantar los corazones. Pero a leguas se nota que es una caracterización y muy mala. No se le da. Sería mejor un Piñera al estilo Lagos que al estilo “gordis” Si hasta El Mercurio le dedico unas paginas al ridículo que hace Piñera. Las críticas son de todos los sectores, centro, izquierda y derecha.

El hecho de poner a un accionista de la empresa Colo-Colo a la cabeza de Chiledeportes se suma a la serie de nombramientos fallidos, declaraciones entupidas que les cuestan los cargos a los embajadores y de torturadores y deudores en DICOM en diferentes cargos. Todo esto suscitan las diversas críticas que hacen mella su popularidad. Y todo en pos de la eficiencia, muy bien aprendida en sus años como empresario. Y la guinda de la torta: la “fallida” venta de Chilevisión, lo que le entrega a Piñera una imagen de empresario avaricioso. Como diría Kramer “soy de brazos cortos, pero abarco harto”

Tal vez Piñera no leyó El Príncipe de Maquiavelo y si lo hizo no lo entendió. Es en estos momentos donde es recomendable cumplir las promesas, el hacerse respetar antes de amar y el de no cambiar algunos beneficios [como las tarifas del Transantiago] Nadie negaría que Piñera es un excelente empresario, digno de admiración. Pero gobernar un país no es lo mismo que manejar empresas y presidir directorios. Los gobiernos modernos, basadas en una enorme burocracia y en redes de mentiras, no pueden ser eficientes. Si lo son es probable que el poder cambie de mano en la siguiente elección.


Arkadi manoslibres

Ganaste Pinochet

¿Qué Chile es el que estamos viviendo, a pocos meses del “Bicentenario”? Lamentablemente es el Chile de Pinochet, aquel “glorioso” militar, dictador, asesino y ladrón (entre tantos otros calificativos) Es el Chile gobernado por las elites, haciendo que Chile, nuestro lindo país, sea uno de los mas desiguales, no solo en Latinoamérica, sino que en el mundo entero. (No son patrañas mías, es información que da el Banco Mundial) La burguesía, luchada tanto en los años 60 y 70, es ahora la que gobierna con total tranquilidad. Porque a diferencia de lo que era en aquellas décadas pasadas, hoy no existe una población pensante que se de cuenta de lo dominada que está. El conformismo es tal que paraliza. Los chilenos son felices mientras tengan su plasma para ver los mediocres (no diré patéticos, les daré algún crédito) programas televisivos. ¿Dónde está el Ricardo Lagos apuntando al dictador? ¿Dónde está el espíritu socialista, comunista, allendista, de Fernando Flores o Sergio Bitar que los hizo estar al lado de Salvador, apoyarlo y sufrir por ese ideal? Yo sé donde esta. Esta en la suela de sus lujosos zapatos, pisoteado como todos los que votaron en el 88 y luego en el 89. Porque lo que se suponía que era la izquierda, terminó siendo una tropa de cobardes, que respaldaron los principios y la institucionalidad de la dictadura, el sistema económico adoptada por el régimen militar. Actualmente la derecha y la izquierda son prácticamente los mismo, mismo proyecto con matices. El sistema chileno se está pareciendo cada vez más al de EEUU, bipartidista (en Chile encubierto bajo las “alianzas” y “conglomerados” políticos) y donde la sensación de alternancia es la dominante, ya que los dos son básicamente lo mismo. Muchos pudieron ser los factores que provocaron esta asombrosa voltereta; la disolución e la URSS,, lo cual, se supone, produjo una “victoria” del capitalismo que pasó a regir el mundo. Esto causó la desaparición del apoyo a los ideales de lo que hasta en ese momento era la izquierda chilena. Nos vendieron un proyecto de democracia, donde lo único democrático es el hecho de ir a votar cada cuatro años. Murió el espíritu crítico de los 60 y 70, murieron los ideales, las utopías. Fueron asesinados, desaparecidos a la fuerza, maltratados y torturados. Y nosotros, hijos de los hijos de la dictadura, nacimos en el mundo ideado por la aristocracia chilena, por ese puñado de señoritos y señoritas que no querían un mundo mejor para todos, sino que solo para su linaje y para ellos mismos. Y no hay que olvidar los intereses internacionales, que hicieron caer a Salvador, y que luego hicieron caer a Pinochet, para que el pueblo, que se estaba alzando, no derrocara al asesino dictador. Fueron los intereses internacionales, unidos con la derecha nacional, la que puso en una tumba a Salvador Allende, los ideales y sueños que movilizaban la política a proponer un futuro y una manera de alcanzar ese futuro. Q.E.P.D todos los ideales, todas esas criticas, todo ese furor que movilizaba a la gente a las calles, a protestar, a reclamar cuando las cosas no le parecían justas. Y a ti Pinochet, solo queda decirte que por mucho que vivamos en el paraíso liberal burgués, todo esto cambiará.

Arkadi manoslibre

Abre los ojos

Black out es un suceso ocurrido cuando una falla afecta al sistema intercomunicado de energía eléctrica causando un apagón escala nacional. Eso fue lo que vivimos ayer, dejándonos a oscura. Y volvió a ocurrir una falla en la telefonía celular, el efecto “año nuevo” como se le llama a la nula conectividad entre los celulares. Impresentable para el país que posee casi la misma cantidad de aparatos telefónicos como personas. Realmente es impresentable para cual quier país en le mundo que se jacte de ser una de las mayores potencias a nivel regional y que esta a (supuestamente) pocos años de salir del tercer mundo. Ha pasado una década de este siglo y aun siguen ocurriendo errores, fallas estúpidas que nos dejan sin luz e incomunicados. Algo francamente impensable para un Bradbury un Verne o un Burroughs. Y aún más, la humanidad sigue siendo tan primitiva como aquel Cromagnon que vivió en alguna caverna europea, calentándose las palmas de las manos frente a una fogata, sin saber absolutamente nada de nadie que no fuese su banda. Esa fue la situación de muchos para el terremoto (ya muy bien comentado por Daruma) y que perfectamente podría ocurrir en cualquier parte del mundo con algún tipo de catástrofe, sea terremoto u otro. Aun estamos total y absoluta merced de lo que disponga la naturaleza. Aun somos una especie más entre tantas, debajo de todo ese disfraz tecnológico, económico, social, de avances y de” progreso ”, de todas esas cosas que supuestamente nos separa del resto, seguimos siendo un homo sapiens, un primate que bajo de los árboles, se paró sobre sus patas traseras, creó tecnología, se mató entre si, se volvió egoísta y olvidó todo lo demás, y ahora ve y estudia ese pasado como si ya no fuésemos primates, que al menor apagón de luz corremos a escondernos en nuestras casas, buscando la protección de una vela, una linterna cualquier cosa que nos permita ver un poco.

Y es que volvemos a nuestros hogares a ver si logramos tener alguna comunicación con el resto de la humanidad, a través de una radio, un notebook, alguna noticia de cualquier parte para sentir que estamos conectado a esa realidad que nos han impuesto los medios de comunicación. La realidad actual reside en lo que sucede detrás de una pantalla de televisión, de computador, de un Ipod. La realidad dejo de ser lo que vemos inmediatamente a través de nuestros ojos, ahora tiene que ser mediada por un objeto y la persona que sale por esa pantalla logra crear una mentira en verdad si se lo propone y nosotros absorbemos esos como niños que son alimentados del pecho de su madre. Dejamos de ver hacia fuera de nuestras casas con un nuestros ojos, confiamos fervientemente en lo que dicen los medios, igual que un católico en su biblia, sin dudar, sin preguntarnos si lo que dijo es verdad, o si lo que dijo esconde un trasfondo. Nada de eso nos importa mientras nos tengan conectados con esa “realidad”. Todos tenemos Facebook, Twitter, un blog, Messenger, etc. Todos tenemos televisores, todos podemos ver noticias y lo peor, somos dependientes de ellos, de esa droga informativa, de esa cocaína televisiva. Con este terremoto nos dimos cuenta de quién es el que impone la verdad, quien está por sobre la familia, el individuo, sobre la realidad y son los medios de comunicación.

Copérnico fue el primero en tener una visión mediada por algún objeto, el telescopio, y desde entonces nadie ha visto con sus propios ojos la realidad. Son más de 500 años de ceguera. Definitivamente llegó la hora de abrir los ojos.

Arkadi manoslibres

Sobre el Shock

Hace una semana y un día, estaba terrible contento. Tenía toda mi semana planeada, iba a salir con mi novia, comprar cosas innecesarias y hasta carretear. Pero claro, cuando a la tierra le da por moverse, todos tenemos que bailar a la comparsa de ella, literalmente hablando. Quizás sea inadecuado que lo diga, incluso puede sonar de mal gusto, pero inconscientemente sentí una emoción gigantesca en el momento en que la tierra temblaba, como si de mil voces abismales se trataran, gritando a coro por 2 minutos. Esas voces no me tumbaron la casa, pero evidentemente, muchas otras personas, tanto en mi ciudad como en otras, sufrieron mucho, mucho más que yo y mi familia (y mis amigos, por suerte). Aun así, conozco a un montón de individuos cuyo pánico chorrea por sus bocas, aun cuando el sismo no les afectase de una manera tan violenta y seca como fuese en concepción o constitución, y es que el quinto poder, con el movimiento sutil y elegante de sus finos hilos, manipula el consciente plástico pseudo intelectual lector de prensa de aquellas personas que se lamentan no haber estado en el sur para ir a robar el LCD que se “merecen” por no tener nada. Porque más que ratas, parecían enjambres de langostas arrasando la cosecha de los Líder y los Fruna. Esas personas que no perdieron más que un par de vasos o cuadros, pero que al recordar el suceso, sienten que nuevamente la vida pasa delante de sus ojos, en un injustificado vórtice de terror, un terror que no viene exactamente de sus propias vivencias, si no que de una abusiva muestra de la desgracia de los demás. Que no se confunda lo que escribo con una frialdad egoísta por quienes perdiesen mucho o todo, pero entiendo que en mi condición de ileso solo me queda prestar ayuda y apoyo a quienes no tuvieron un destino similar al mío, y no adueñarse del deprimente final de los bienes materiales de aquellos que si se vieron afectados. Pero claro, es difícil hablar de esta manera cuando a la mayoría de las personas les excita, casi sexualmente, la alegría de tener razones para estar tristes.

Difícil es, de todos modos, evadir tal situación cuando nos bombardean con la misma información, cuando nos repiten la palabra “desastre” cual mantra sin cesar, día y noche, por radio, televisión, diarios, internet, que el hombre entra en un estado de shock, aunque nada haya sufrido, nada haya lamentado. “Es necesario”, dirán algunos, “No se puede cortar el paso a la información”, y mientras más cierto es su argumento, mas se cae en el dilema del morbo y el gusto por este. Lo que yo diría es “que conveniente”, pues, cual tratamiento de shock usado por los psiquiatras de antaño para calmar las mentes de sus pacientes, la información borra de nuestras conciencias la atención debida a temas de relevante importancia, dejándonos a merced del miedo. La histeria total nos lleva a un estado casi infantil, casi como si fuésemos niños pidiendo algo de cariño y cuidado, y no encontramos mejor solución que la entrega total de nuestros conscientes a la figura de un salvador, casi milagroso, que nos rodea y protege con sus ideas de reconstrucción. Terapia del shock lo llaman, pomposos, los economistas ¿Idea nueva? Para nada. Esta práctica se viene utilizando desde el albor del neoliberalismo, donde nuestro propio país fue un experimento violento y anti democrático, promovida por el mismísimo Milton Friedman. En cierta forma, los industriales hijos de aquella economía transformada en una aberración matemática que residen en chile, deberían sentirse orgullosos de verse en el país donde se experimento el neoliberalismo y el tratamiento del shock, en un chile azotado por el golpe (y no pronunciamiento [el cambio de nombre de ciertos hechos o temas es bastante interesante y creo que lo tratare en otra entrada]) militar. Numerosos son los ejemplos donde la terapia del shock ha sido instaurada, con más o menos violencia, pasando por Rusia, Irak, los mismos EEUU, etc. El modus operandi se repite una y otra vez, cual ajedrecista acostumbrado a mover sus piezas con una dedicación y frialdad extrema. ¿Era necesaria una guerra por los atentados del 9/11? No, y el mundo no la quería. Pero quien iba a negarse en EEUU a combatir el terrorismo, si durante meses les inyectaron en la cabeza las palabras “terror”, “guerra”, “genocidio”. ¿Era necesario vender todas las empresas de la CORFO a precios ridículos a manos privadas? No. Pero quien iba a negarse en chile al gobierno militar, si por 17 años proclamaron día y noche salvarnos a todos de una doctrina marxista, donde la educación gratis y el litro de leche diario eran solo una pantalla para comerse a nuestras guaguas.

Cuantas personas votaron por el gobierno que nos espera, solo por la terapia de shock utilizada por Piñera, al presentar a la concertación como el cáncer de chile, como la enfermedad de la política, autoproclamándose el único salvador de esta plaga, desacreditando a Enriquez-Ominami al igual como lo había hecho ya antes con su compañera de bancada Evelyn Matthei .

Ahora, Piñera pretende utilizar, y de manera desvergonzada, sin cubrir mucho sus intenciones, librarse de una oposición critica que le mueva el piso y le quite el voto de todas esas personas ignorantes que se dejan llevar por las apariencias. ¿Cómo? Utilizando al terremoto como una excusa para buscar “unidad nacional”, que decantara inevitablemente en una política de los acuerdos. ¿Y el pueblo, esos concertacionistas pseudo convencidos que protestarían ante tamaña artimaña? Están demasiado ocupados encerrándose en su casa, comprando linternas, carpas, botellas gigantes con agua y cuanta mierda inservible que no evitara que se te caiga la casa y que más parecen los utensilios que necesitaba Arenita para no decir que estaban viviendo igual que “la gente pobre”.

Las consecuencias del terremoto fueron lamentables, pero este no detuvo el tiempo en esa noche del 27 de febrero, no congelo la realidad en una burbuja de eternidad, y es algo que todos debemos saber, pues para muchos, esa es una oportunidad para cagarnos, nuevamente.

La idea de “terapia del shock” ha sido largamente explicada y desarrollada por la periodista canadiense Naomi Klein, de quien extraigo muchas ideas presentadas en la entrada. Para que cachen mas sobre el asunto, abajo hay un video loco que es muy explicativo y muy visual.

http://www.youtube.com/watch?v=_nNJM0kKrDQ


Daruma

NeoPangea

No sé si el concepto este acuñado, alguien lo haya utilizado en alguna tesis, ensayo o en algun libro. Ni si quiera sé si es valido para lo que escribiré a continuación. Pero la palabra surguio mientras analizaba a la sociedad chilena actual y me di cuenta que pensar en la sociedad chilena es pensar en una sociedad occidental, ya no en un país ni si quiera en un continente. Y cada vez el radio de influencia de occidente penetra más y más en el interior de su contraparte oriental, a travez de TLC, de fusiones de multinacionales y de la instalacion de estas en los diferentes paises. Coca-cola, Subaru, Chevrolet, Daewoo, todas marcas que conocemos, y que se conocen en todo el mundo que utilizamos a diario. Para entender este proceso de globalización habría que comenzar por ver cuando comenzó, tarea dificil ya que hay diferentes fechas según los diferentes autores. Algunos señalan que el fue con la primera transmision satelital cuando el hombre llego a la luna. Otros la creacion de Internet en el 69. Otros desde la caida del bloque sovietico en el 91. Dificil elegir una, tal vez sean todas. Lo que si es seguro es que la apertura a un comercio internacional sumado a un mayor desarrollo teconológico que permitió abaratar costos en la producción de televisores pudiendo asi llegar a la mayoría de los hogares del mundo. Y yo creo que es este el factor principal de la globalización que esta experimentando. Porque, a diferencia de los que muchos piensan y proclaman en sus discursos politicos o sociales, es la televisión la base de la sociendad mundial ya que es ella la que impone normas culturales. Es ahí donde los gobiernos atacan, dejando que la mayoria de los canales de transmisión abierta sean de propiedad de privados que pueden crear progamación realmenten estúpidizante. Es ahí donde las multinacionales ponen el énfasis, en publicidad, que crea conceptos que esterotipan falsamente (si tomas cierta bebida serás el más cool, o dirás la verdad, o si utilizas cierta marca de desodorante todas las mujeres que quieras serán tuyas)

La televisión sigue siendo lo más importante dentro de la sociedad, para crear una sociedad sumisa, una sociedad perfecta para los que están arriba de nosotros. A pesar de esto el surguimiento de Internet, que a primera vista puede ser una prolongación globalizadora de la telvisión (en algunos aspecto es así) a creado una oportunidad para contrarrestar este proceso. Porque si tu estás leyendo esto es que Internet aun es libre para permitir cualquier tipo de contenido y es posible crear conciencia desde aqui, es posible volver a ser paises con identitades propias, valorizando lo propio, no con un fervor nacionalista, ya que no llevaria a destruir todo lo que no es naciona o igual, si no que con un respeto y una tolerancia que nos permita convivir. Poruqe a pesar de todos los "beneficios" económicos que pueda tener este proceso, no justifica la desvalorización a lo indigena, a lo nativo, a lo propio perdurable por milenios y ahora desapareciendo poco a poco. Tampoco justifica, muertes y genocidios de inocentes pueblos con tal de imponer una cultura occidental


Asi que, hermano de NeoPangeo te invito a pensar.

Arkadi manoslibres

Sobre el progreso

De las muchas conversaciones que nos roban el sueño con mi novia (aww), uno de los más comunes tópicos, es la paja. Y no nos referimos al propio acto masturbatorio, sino más bien a la flojera de hacer tal o cual cosa, nos corresponda por responsabilidad o por mandato de superiores.

A mí me gusta leer, pero me da paja. Y a menos que me cuenten un chiste cada 15 páginas (god bless jodorowsky y Hermes el sabio), ceso la lectura hasta que mi mente de analfabeto logre distraerse un poco. Aun así, siempre saco conclusiones rápidas, quizás hasta apresuradas, de aquello que digiero por los ojos. Es así como hace un par de horas me lance a leer lo que mi apreciado compañero de blog escribió en sus escasas, pero valiosas, horas de ocio. Yo, al tener muchas más horas de no hacer nada, me dedico a escribir. Poniendo fin al asunto sobre lo apreciables, fluctuantes y temperamentales que pueden ser los momentos de libertad, abordare el tema que mas me llamo la atención tocara Arkadi en su entrada del día anterior, el progreso.

Es progreso quizás la palabra más manoseada en el quehacer de las altas esferas chilenas y mundiales, bañando las bocas de todas las facciones imaginables, saltando entre fauces nacionalistas, empresariales, sociales e ignaras. El progresismo, el “desarrollo”, las vías del desarrollo, lo subdesarrollado, lo pobre, el primer mundo y sus bebes capitalistas, llorando la leche que chorrea la copa de la que toman los agraciados, los judíos, los afganos de la guerra fría y los fascistas antes del golpe. Y es ahí, cuando vemos como históricamente el progreso no sale de un camino que se viene manejando invisiblemente por una mano smithiana desde hace siglos, que nos preguntamos (o al menos deberíamos preguntarnos, en nuestra condición humana de seres intelectualmente activos y curiosos), ¿es esto progreso?.

Entonces, como un relámpago, viene a mí la idea de una dualidad política referente al progreso, un paralelismo en donde dos posturas que chocan se reconcilian dentro de los márgenes de lo posible. Ese relámpago me habla sobre dos clases de progreso, cuatro formas de llevar a cabo un avance en la técnica, que es, lo que para mí significa el progreso. Cuatro formas dentro de las cuales cuentan el comunismo con un progreso económico (china, por ejemplo), comunismo con un progreso social (la antigua unión soviética), capitalismo con un progreso económico (casi todo el mundo…) y capitalismo con un progreso social (chile durante la concertación). Dado que no me es posible comparar, ni estudiar (por tiempo y por… paja) las dos primeras propuestas de progreso, me inmiscuiré como rara vez lo hago en donde no me quieren, en la alternativa de don Milton.
Primero que todo, para el despistado, mi propuesta de capitalismo con progreso social no tiene nada que ver con una economía social de mercado. Producto de la ya mencionada emoción placentera de no hacer cosas, invito a que lean wikipedia, porque ME DA PAJA explicar porque no tienen que ver. (Para quien le de paja buscar: http://es.wikipedia.org/wiki/Econom%C3%ADa_social_de_mercado). Ahora bien, imaginemos un gobierno propiamente capitalista, con un cierto aire neoliberal, pero con un estado que gana terreno, que poco a poco va imponiéndose en ciertos mercados de ganancias significativas, controlando un importante porcentaje en empresas especificas. Un estado de impuestos comunes, pero con inversiones poco comunes para un gobierno capitalista. Si, inversiones sociales. La doctrina llama al estado a invertir de forma de generar competencia entre los privados, ver como se decapitan empresas por fondos concursables propuestos por aquel aparato democrático, en la mas “quieren dinero”. Pero a estos gobiernos les da lo mismo, y es que cuando se pone hincapié en el desarrollo de lo social, lo importante es ayudar a los que menos tienen, y olvidarse de los que ya tienen, porque para eso tienen. Es esta quizás la forma más mundana de explicar algo realmente serio, grande, importante en el mundo de aquellos industriales surfistas pasados a caca, pero es lo correcto. Propuestas como el plan auge, los sistemas de becas, los créditos con aval del estado, los eventos culturales gratuitos e incluso el fin a la exclusión, son propias de un progreso que va mas allá de una elite Edwards o Peters (sorry clans, tu apellido es cuico). Podriamos hablar de una mala forma de hacer capitalismo, pero es mas bien ese fantasma que recorre la concertación, una llamada tercera vía que poco a poco se esclarece entre propuestas a medio camino, robos y corrupción. Pero, ¿y donde está el progreso? Existe un progreso de mediana/baja velocidad en el ámbito económico, dejando en claro como el país no evoluciona a un buen ritmo, en comparación con grandes gobiernos capitalistas en cuanto a su economía, a menos que existan factores particulares y a veces hasta milagrosos. Esta mala carrera en lo visible y enumerable de un país se remunera en aquello que las cifras no pueden medir, en el inconsciente colectivo de la población menos agraciada a fin de mes, sintiendo estos que existe una maquinaria que los ayuda, dentro de lo que se puede, con los contratiempos típicos, y a veces hasta no tan típicos. En cuanto a lo medible, las brechas socioeconómicas se tratan de apretar, nuevamente, en la medida de lo posible. Es mirar a las gentes del pasado, y llevar a cabo (lo que al menos yo entiendo por) el bernsteinismo, pero sin ir muy lejos, en la onda mas girondina.

El otro progreso es ese que avanza cual manada de lobos tras un conejo. El lobo más rápido alcanza primero a su presa, la devora como desnutrido, y mientras la carne fresca llega a su estomago rodeado de alimentos antes engullidos, pudriéndose de a poco en las entrañas de la bestia, los demás canes intentan alimentarse de lo que quede, subyugados a aquel que por fuerza, destreza, inteligencia o sucesión, tiene más poder. La virtud, y aunque sea extremo, ya que existen muchas clases de capitalismo, de este sistema, es la libertad que tenemos todos de ser lo más feroces que podamos (continuando con la analogía de la manada), explotando el Laissez Affaire hasta imponerte en el ámbito que corresponda gracias a esas cualidades innatas que nos facilitan al nacer. Suena fácil, hasta natural, pero cuando la malicia y la ambición trastornan una idea nacida de los egos más salvajes del hombre, es evidente que pocos salgan ganando. El progreso aquí es visible, y más que nada, tangible. Gracias a esta clase de progreso tenemos computadores mas rápidos (si Uds. creen que las empresas fabrican piezas para el bien de la humanidad, están equivocados, la cosa funciona con tener mejores ofertas que la competencia), se fabrican las torres en Dubái, la gente se mata en casi todo el mundo, la coca cola nos vende la pomada de la navidad, se filman películas, etc. etc. Todo funciona como relojito porque alguien intenta ganar más dinero cada vez.

El gobierno que nos espera para los próximos cuatro años, tiene como propuestas gastar grandes fondos estatales en incentivar la competencia. Una de esas propuestas es la del aporte fiscal directo, que generara que las universidades deban cumplir ciertos criterios “de excelencia”, lo que los ayudara a optar por jugosas recompensas dadas por el estado. El problema comienza cuando es evidente que las universidades privadas cuentan con un fondo mucho mayor a la hora de gastar en infraestructura, gracias a sus altos aranceles. Es evidente, también, que las universidades tradicionales estarán en desventaja a la hora de evaluar edificios, laboratorios, etc. ¿podría llamarse algo así, justo?

Qué es eso? Progreso? A otro perro con ese hueso.
Daruma.