Sobre el progreso

De las muchas conversaciones que nos roban el sueño con mi novia (aww), uno de los más comunes tópicos, es la paja. Y no nos referimos al propio acto masturbatorio, sino más bien a la flojera de hacer tal o cual cosa, nos corresponda por responsabilidad o por mandato de superiores.

A mí me gusta leer, pero me da paja. Y a menos que me cuenten un chiste cada 15 páginas (god bless jodorowsky y Hermes el sabio), ceso la lectura hasta que mi mente de analfabeto logre distraerse un poco. Aun así, siempre saco conclusiones rápidas, quizás hasta apresuradas, de aquello que digiero por los ojos. Es así como hace un par de horas me lance a leer lo que mi apreciado compañero de blog escribió en sus escasas, pero valiosas, horas de ocio. Yo, al tener muchas más horas de no hacer nada, me dedico a escribir. Poniendo fin al asunto sobre lo apreciables, fluctuantes y temperamentales que pueden ser los momentos de libertad, abordare el tema que mas me llamo la atención tocara Arkadi en su entrada del día anterior, el progreso.

Es progreso quizás la palabra más manoseada en el quehacer de las altas esferas chilenas y mundiales, bañando las bocas de todas las facciones imaginables, saltando entre fauces nacionalistas, empresariales, sociales e ignaras. El progresismo, el “desarrollo”, las vías del desarrollo, lo subdesarrollado, lo pobre, el primer mundo y sus bebes capitalistas, llorando la leche que chorrea la copa de la que toman los agraciados, los judíos, los afganos de la guerra fría y los fascistas antes del golpe. Y es ahí, cuando vemos como históricamente el progreso no sale de un camino que se viene manejando invisiblemente por una mano smithiana desde hace siglos, que nos preguntamos (o al menos deberíamos preguntarnos, en nuestra condición humana de seres intelectualmente activos y curiosos), ¿es esto progreso?.

Entonces, como un relámpago, viene a mí la idea de una dualidad política referente al progreso, un paralelismo en donde dos posturas que chocan se reconcilian dentro de los márgenes de lo posible. Ese relámpago me habla sobre dos clases de progreso, cuatro formas de llevar a cabo un avance en la técnica, que es, lo que para mí significa el progreso. Cuatro formas dentro de las cuales cuentan el comunismo con un progreso económico (china, por ejemplo), comunismo con un progreso social (la antigua unión soviética), capitalismo con un progreso económico (casi todo el mundo…) y capitalismo con un progreso social (chile durante la concertación). Dado que no me es posible comparar, ni estudiar (por tiempo y por… paja) las dos primeras propuestas de progreso, me inmiscuiré como rara vez lo hago en donde no me quieren, en la alternativa de don Milton.
Primero que todo, para el despistado, mi propuesta de capitalismo con progreso social no tiene nada que ver con una economía social de mercado. Producto de la ya mencionada emoción placentera de no hacer cosas, invito a que lean wikipedia, porque ME DA PAJA explicar porque no tienen que ver. (Para quien le de paja buscar: http://es.wikipedia.org/wiki/Econom%C3%ADa_social_de_mercado). Ahora bien, imaginemos un gobierno propiamente capitalista, con un cierto aire neoliberal, pero con un estado que gana terreno, que poco a poco va imponiéndose en ciertos mercados de ganancias significativas, controlando un importante porcentaje en empresas especificas. Un estado de impuestos comunes, pero con inversiones poco comunes para un gobierno capitalista. Si, inversiones sociales. La doctrina llama al estado a invertir de forma de generar competencia entre los privados, ver como se decapitan empresas por fondos concursables propuestos por aquel aparato democrático, en la mas “quieren dinero”. Pero a estos gobiernos les da lo mismo, y es que cuando se pone hincapié en el desarrollo de lo social, lo importante es ayudar a los que menos tienen, y olvidarse de los que ya tienen, porque para eso tienen. Es esta quizás la forma más mundana de explicar algo realmente serio, grande, importante en el mundo de aquellos industriales surfistas pasados a caca, pero es lo correcto. Propuestas como el plan auge, los sistemas de becas, los créditos con aval del estado, los eventos culturales gratuitos e incluso el fin a la exclusión, son propias de un progreso que va mas allá de una elite Edwards o Peters (sorry clans, tu apellido es cuico). Podriamos hablar de una mala forma de hacer capitalismo, pero es mas bien ese fantasma que recorre la concertación, una llamada tercera vía que poco a poco se esclarece entre propuestas a medio camino, robos y corrupción. Pero, ¿y donde está el progreso? Existe un progreso de mediana/baja velocidad en el ámbito económico, dejando en claro como el país no evoluciona a un buen ritmo, en comparación con grandes gobiernos capitalistas en cuanto a su economía, a menos que existan factores particulares y a veces hasta milagrosos. Esta mala carrera en lo visible y enumerable de un país se remunera en aquello que las cifras no pueden medir, en el inconsciente colectivo de la población menos agraciada a fin de mes, sintiendo estos que existe una maquinaria que los ayuda, dentro de lo que se puede, con los contratiempos típicos, y a veces hasta no tan típicos. En cuanto a lo medible, las brechas socioeconómicas se tratan de apretar, nuevamente, en la medida de lo posible. Es mirar a las gentes del pasado, y llevar a cabo (lo que al menos yo entiendo por) el bernsteinismo, pero sin ir muy lejos, en la onda mas girondina.

El otro progreso es ese que avanza cual manada de lobos tras un conejo. El lobo más rápido alcanza primero a su presa, la devora como desnutrido, y mientras la carne fresca llega a su estomago rodeado de alimentos antes engullidos, pudriéndose de a poco en las entrañas de la bestia, los demás canes intentan alimentarse de lo que quede, subyugados a aquel que por fuerza, destreza, inteligencia o sucesión, tiene más poder. La virtud, y aunque sea extremo, ya que existen muchas clases de capitalismo, de este sistema, es la libertad que tenemos todos de ser lo más feroces que podamos (continuando con la analogía de la manada), explotando el Laissez Affaire hasta imponerte en el ámbito que corresponda gracias a esas cualidades innatas que nos facilitan al nacer. Suena fácil, hasta natural, pero cuando la malicia y la ambición trastornan una idea nacida de los egos más salvajes del hombre, es evidente que pocos salgan ganando. El progreso aquí es visible, y más que nada, tangible. Gracias a esta clase de progreso tenemos computadores mas rápidos (si Uds. creen que las empresas fabrican piezas para el bien de la humanidad, están equivocados, la cosa funciona con tener mejores ofertas que la competencia), se fabrican las torres en Dubái, la gente se mata en casi todo el mundo, la coca cola nos vende la pomada de la navidad, se filman películas, etc. etc. Todo funciona como relojito porque alguien intenta ganar más dinero cada vez.

El gobierno que nos espera para los próximos cuatro años, tiene como propuestas gastar grandes fondos estatales en incentivar la competencia. Una de esas propuestas es la del aporte fiscal directo, que generara que las universidades deban cumplir ciertos criterios “de excelencia”, lo que los ayudara a optar por jugosas recompensas dadas por el estado. El problema comienza cuando es evidente que las universidades privadas cuentan con un fondo mucho mayor a la hora de gastar en infraestructura, gracias a sus altos aranceles. Es evidente, también, que las universidades tradicionales estarán en desventaja a la hora de evaluar edificios, laboratorios, etc. ¿podría llamarse algo así, justo?

Qué es eso? Progreso? A otro perro con ese hueso.
Daruma.

Avatar, una clase de historia

Realmente no tenia pensado escribir sobre esta película (iba escribir cosas obvias, pero eso será para la próxima), pero la fui a ver ayer y no puedo evitar escribir lo que pienso sobre la pelicula. Fue extraño ver plasmado esa combinación que siempre ha estado en mi mente de historia y ciencia ficción. Pero en esta película la historia le ganó al futuro. Cameron no muestra nada nuevo, socialmente hablando. Una raza mmatona, poderosa tecnológicamente intentando quiere despojar de sus tierras a los nativos, herederos de esos parajes durante eones, donde tienen sus recuerdos entierran a sus muertos, tienen sus hogares, su vida construida. ¿Y por qué razón la raza superior hace esto? Avaricia. Mmmm.... suena familiar ¿no? Se me vienen a la mente el conflicto mapuche-Estado Chileno, donde se prolonga la fatidica tradición que trajeron los conquistadores españoles a las tierras chilenas y americanas. El español al igual que el Estado Chileno (y al igual que los humanos en la película de Cameron) utilizan tecnoligía "avanzada" para matar. Pongo avanzada entre comillas porque lamentablemente en la actualidad, el pensamiento que rigue es el de progreso (teconologico, social, economico, etc) y esta palabra por tanto a pasado a ser un sinonimo de "mejor" cuando no necesariamente lo más avanzado es lo mejor.
Recuerdo tambien al heróico pueblo palestino, que vive día a día el yugo de la ocupación sionista, impuesta por más de 50 años. También la superioridad tecnológica y armamentista provocó otro genocidio, aumentando las dudas que tengo sobre una idea de progreso.
Podría seguir así, señalando caso tras caso, identicos, con la única diferencia de que en la película de Cameron, como en la mayoría de las películas de Hollywood, tiene un final feliz. La realidad no es tan alentadora

Arkadi manoslibres

Sobre la pose y los hijos de puta

Cuando un buen amigo me dijo que hiciéramos un blog, pensé en la última crítica negativa que me hicieron en mi blog personal. No soy lastimero al presentar esta opinión como algo que me desgarrase el alma, o como un ataque certero a la espina dorsal de mis sentimientos. Fue, quizás, lo más sensato a la hora de que alguien que escribe bien opinase sobre alguien que no lo hace. Las criticas van, vienen, vuelan entre campos de batalla sin muertos ni sangre, pero crean las heridas más difíciles de sanar por quien en verdad autocritica el ser en el que estamos inmersos. Esa dualidad inconsciente que nos sumerge en situaciones de las que no estamos seguros quien actuó, quien respondió, quien es el culpable.

Hoy en día, está de moda ser un hijo de puta que pretende ser políticamente correcto, fuerte y orgulloso, con principios moralmente acertados, lo que te ahorra a ratos tener que autocriticarse, ya que “siempre se está en lo correcto”. Lo demás es llanto y emoseria, inmadurez y pretextos de bocas que gimen y balbucean.

Hoy en día, la autocritica es símbolo de debilidad. ¡Y como no serlo! Nadie quiere denotar lo equivocado que se estaba, lo ambiciosamente cruel e individualista que se fue en la toma de decisiones. A los socialistas les cuestan caras tales decisiones, les cuestan las lagrimas de su juventud y la presidencia.”¡El partido se fortalece depurándose, compañero!” le escribió Lasalle a Marx en los albores de la defensa del proletariado, y aquí está la muestra de cómo el hombre pierde la memoria. Pobre Marmaduque, debe estar llorando las penas de un futuro que él no quiso crear en el paraíso de los revolucionarios, junto al Che y a Manuel Rodríguez. Y en verdad, ese era el tema principal de esta entrada, la actualidad de la pseudo política chilena. Pero, ¿que más se puede decir al respecto? Todos estamos ya conformes con los antagonistas (que superan en número, fuerza y conocimiento a los protagonistas) y los bandos, ¿o no?

Es la triste historia del gato y el ratón que se repite en nuestra historia desde la independencia. Un bicentenario de Tom y Jerry, donde cuando lo social aflora, cae el puño de hierro, magullando las carnes del pueblo que de nuevo vuelve, sumiso, a sus labores ancestrales de servidumbre, llorando matanzas, detenidos desaparecidos, héroes caídos, traidores y leyes malditas (y futuramente promesas inconclusas). ¿Y qué es lo que llega a salvarlos de las garras del patrón cuando la oscuridad de la noche capitalista cae sobre ellos? Una manga de pseudo intelectuales con el puño en alto, que cantan el pueblo unido como si fuese el himno nacional y pifian a la primera imagen de Pinochet que ven por ahí. ¡Pero que no los confundan! A la hora de opinar, todos votan MEO o simplemente no están inscritos, todos son los progresistas del mañana (que aunque suene idiotamente redundante, es una afirmación propia de aquella clase humana), ninguno estaría dispuesto a nada. Es cierto cuando se afirma que en chile nadie quiere saber quiénes son porque les duele, y eso no solo se aplica a la pobreza disfrazada de endeudamiento, sino también a esas ansias de querer llevar la revolución en la sangre sin siquiera tener principios claros. Uno es más hombre por sus principios claros, no por la fuerza con que ejerce los pocos que comprende. Poseros, go home.

Acabando este mensaje de resentimiento social, me gustaría dar gracias a Arkadi por compartir el blog conmigo.

Daruma

1984

Wiston Smith es el personaje principal de uno de los mayores libros de ciencia ficcion distopico que se han escrito, junto con Un Mundo Feliz de Huxley y Farenheit 451 de Bradbury. Smith vive en un Londres, es miembro del partido que gobierna la mitad del mundo que lucha contra la otra mitad (China y Rusia si mal no recuerdo). él es uno más, solo un miembro, no un gobernante. Podríamos decir que es una especie de clase media, la cual no tiene escapatoria. Viven adoctrinados por las ideas del partido, viven controlados por las cámaras del Gran Hermano, sujeto que nunca queda claro si es real o ficticio. Nadie sabe cuanto años tiene, quien es, donde vive, solo saben de el por fotografia. Las cámaras no estan en el exterior de las casas, en las calles o en los malls, en oficinas, están en todas las casas. Esas cámaras funcionan como un videochat, tienen una pequeña cámara que transmite lo que sucede dentro del hogar, pero además poseen una pantalla donde se transmiten las falseadas noticias que da el partido. Partido único, falasa noticias, contol absoluto de lo que se tiene que leer, lo que se tiene que escuchar, lo que se tiene que pensar, control absoluto de tu vida.
Tal vez paresca lejano, aun es ciencie ficcion pensarán algunos, pero hay que hacer el siguiente ejercicio. Sal a la calle, y cuenta las cámaras de vigilancia que hay, entra a las tiendas y date cuenta de las cámaras. ¿Quienes son los dueños de los canales de television? Curas, empresarios (de los malos empresarios), y uno del gobierno, que ahora es de derecha. Justo el tipo de persona que no quiere que pienses y que saturan la television de basura. Para mi esos son tipos de control y el problema es que les esta resultando. Tal vez el libro debio llamarse 2010.

Arkadi manoslibres

Sobre el nombre

“Es el nombre de un koan, que sale en un libro de jodorowsky, se llama "La camisa de una libra". El koan dice: -Maestro, se dice que todo viene del uno, pero ¿de dónde viene el Uno? El maestro sonrió y respondió: -Cuando yo estaba en Osaka, me hice una camisa que pesaba una libra. -gracias maestro, he comprendido. La idea del koan es no utilizar el intelecto inadecuadamente, preguntar eso es una pregunta metafísica que no tiene respuesta, lo que quiere decir el maestro, es que cargar con una camisa así seria una tortura, al igual que cargar con esa pregunta, que es mejor dejar de trabajar inútilmente y ocuparse de cosas reales. Si vamos a hablar de actualidad, quizás corresponda el nombre, ocupándonos de temas reales, obviamente sin menospreciar lo metafísico o lo nacido de la creatividad.”
Ese fue mi mensaje tras la nula conversación sobre el nombre que tendríamos en la pagina con mi compañero.